lunes, 26 de mayo de 2014

Para la LIBERTAD



Los bellos colores de Akira se proyectaban en el acuario.

Dylan estaba preparado para iniciar el espectáculo, tan sólo tenía que esperar a que su aleta dorsal reapareciera nuevamente en la superficie, sin embargo un manto de sangre entintó el agua oscureciendola por completo.

El público contuvo la respiración, una de las entrenadoras que aún permanecía en el agua comenzó a mover agitada los brazos . Dylan se zambulló intentando socorrer a su compañera, pronto percibió una corriente rápida que le succionó haciéndole girar hasta llegar al fondo.

Dylan  sabía que había quedado atrapado en el movimiento que Akira había trazado, por lo que supuso que probablemente moriría por agotamiento inminente debido a la falta de aire en sus pulmones. El agua parecía aclararse, el rojo manto se disipaba haciendo que Dylan contemplara estupefacto como Akira avanzaba hacía él.


La descomunal belleza de aquella criatura le sobrecogió, sus ojos le miraban reflectando en los suyos un sentimiento de honda tristeza al que nunca antes presto atención, pero que siempre había acompañado a esa orca a la que  privaron de libertad. Entendió entonces que si tenía o no que morir en ese momento, la debía tanto amor, comprensión y admiración que lucharía mil vidas porque aquella historia no se repitiera.





sábado, 10 de mayo de 2014

Sorpresa Nocturna


La mujer que iba en el coche a mi lado vestía un precioso conjunto de lencería blanca que hacía resaltar su tez morena.

Nuestros cuerpos se retozaban cuando una luz se proyectó en la ventanilla delantera.

-       - ¡Abran el coche por favor!- exigió una voz desgarrada.

-       - Debe de ser un loco… no abras  … no abras … -  me repetía nerviosa entre susurros.

La acaricié e inmediatamente bajé la ventanilla.
Respiré aliviado cuando reconocí el rostro del joven policía  que sostenía la linterna.

-       - ¡Es Marcos mi viejo amigo de la facultad!.- La informé entusiasmado.
      
      Ella me miró desencajada  pronunciando aquella temida frase.

-       
      -Es mi marido.




sábado, 26 de abril de 2014

Los hombres también lloran


La esperaba sentado con la mirada perdida sin saber si la esperanza acumulada le serviría de mucho, las suposiciones le habían llevado al mismo punto donde ahora le nacía un dolor desconocido pero voraz.

Cuando al fin vislumbró su inconfundible silueta entre la multitud volvió a encontrarse suspendido, sin red, con aquella atípica manera en la que un día la miró. Sus ojos centelleaban al verla, era instintivo, algo que apostaba ser fuerte e imperecedero como todas aquellas cosas que en la vida ocurren guiadas por una extraña energía.

Ella lamentaba aquel resplandor en sus ojos, no quería ser motivo de penas ni pesares, había descubierto otras puertas, realidades alejadas de aquel muchacho que aún la amaba.

Los jóvenes hablaron largo tiempo ... el cielo se oscureció como su brillo, la conversación se apago como el sol aquella tarde y en sus ojos vidriosos dos lágrimas resbalaron cuando ella susurró "adiós".



sábado, 12 de abril de 2014

La boya

Eran las siete de la tarde de un domingo soleado en la Isla. En la inmensidad del océano flotaba una boya azul, solitaria como él se sentía. Un alma libre a la deriva, quizás no tan desamparado como creía, ya que se daba a las mareas que le marcaban nuevos rumbos, nuevas experiencias, nuevas boyas en las que fijar su mirada inspirando al atardecer.



sábado, 5 de abril de 2014

Sueños son


 Distaba a escasos metros de él, sin embargo, permaneció anclada en la arena, mirando hacia el cielo escuchó el íntimo dialogo de dos gaviotas, en ese instante, ambiciono ser su lenguaje para entender el misterio que rodeaba a aquel hombre.

Era encantador  y poseía una esencia que la hacía ir más allá de su miedo, apaciguaba la marea de su vida elevándola sin precisar alas, ni hélices, ni escobas o lámparas mágicas como en los cuentos.

Puede que solamente estuviera soñando, porque la vida dicen que es sueño y los sueños, sueños son.

viernes, 28 de marzo de 2014

La búsqueda de un sueño


Un trovador cubano cantaba que para hacer un sueño no hacen falta alas, tan solo bastaba el buen sentido del amor inmenso. Hoy pienso en todos esos sueños que tendidos al sol quieren expandirse , todos los deseos que se acallaron por temor, estoy segura que son los que más requieren ser vividos, sentidos en cada poro de la piel.

Hoy quiero dedicar esta pequeña entrada a los que buscan sus sueños, a los que corren tras ellos, a los que les sobrecoge el pecho pensar que el tiempo puede apagarlos ... especialmente en este día recuerdo la figura de un muchacho que vivía en un valle rodeado por montañas, el verdor de su infancia y la pasión desenfrenada se hacían visibles en sus rasgados ojos al sonreír, miles de SUEÑOS rondaban su cabeza, grandes sueños que jamás perdieron distancia cuando él se alejó parcialmente de la tierra.

BRINDO POR LOS IMPOSIBLES, POR LAS QUIMERAS, POR LAS UTOPIAS.



lunes, 17 de marzo de 2014

La gran explosión

Ezequiel levantó la mano gritando: “Yo quiero hacerlo, yo quiero hacerlo”.
El interés que despertó en él aquel experimento de ciencias le llevó a aventurarse intrépido entre los demás niños de su edad, que también  acumulaban en sus ojos ese brillo de esperanza  e ilusión por iniciar el estallido de un volcán ficticio.

El maestro les observó dubitativo, cerrando los ojos intentó  tomar una decisión, debía elegir, sin embargo, veía en todos ellos un ardiente deseo , por lo que no pudo evitar formularles la siguiente pregunta:

-         -¿A qué renunciarías por hacer la explosión?.

Todos los alumnos se miraron extrañados ante la cuestión.

-         - No hace falta que me respondáis ahora, tomaos vuestro tiempo, razonar la respuesta durante esta semana. - Les explicó tranquilamente recogiendo las probetas.

Durante esa semana le llegaron al maestro numerosas contestaciones un tanto curiosas, en algunos casos disparatadas.

Transcurrida la semana el profesor volvió a iniciar el experimento del volcán. Al concluir su explicación sobre la reacción que haría simular la erupción volvió a mirarles, esta vez sin dudar, leyó en voz alta una de las respuestas: “ No haría la gran explosión, la esperaría”.

Todos se miraron expectantes hasta que Jaime rompió el silencio:

-         - Eso no vale porque usted preguntó qué es lo que dejaríamos de hacer para realizar la explosión.

-         - Siento que lo veas así Jaime, en realidad, es lo que ocurre con la vida muchas veces, yo también pensaba que se debía renunciar a todo aquello que nos gusta mucho o demasiado, pero para realizar una gran explosión necesitamos saber que no haciéndola ya es suficiente, porque las grandes explosiones de la vida no se realizan, se viven.

El maestro asentó con la cabeza a Ezequiel que llevaba aguardando su deseo con pasión durante toda la semana.

 RESPUESTAS  OFRECIDAS POR ALGUNO DE LOS ASPIRANTES PARA LA    REALIZACIÓN DE LA EXPLOSIÓN:


Julián ( 9 años):  Me quedaría sin recreo.
Pablo ( 9 años) : Estaría sin comer ni dormir un día.
Macarena ( 9 años): No iría al cine nunca más.
Nayra ( 9 años): No vería a mi perro Chispas en esa semana.
Katia (9 años):  Me fugaría de casa, dormiría en el parque pasando mucho frío, construiría una cabaña con palos convirtiéndome en una superviviente.
Jairo (9 años):  No iría a entrenar con mi equipo, ni comería macarrones con mayonesa, que después de las patatas fritas es mi segunda comida favorita.
Luís Ángel ( 9 años): Me pondría a estudiar todo sobre los volcanes en vez de jugar con Inés.
Maite (9 años): No iría a natación, ni me compraría regalices de fresa, guardaría la propina de la abuela y se la daría a un amigo de mi hermano para arreglarle las ruedas del coche.