domingo, 20 de julio de 2014

Thabo

Siara envolvía a Thabo con sus brazos.

En la calle aún se escuchaban gritos de horror y guerra.

Siara levantó la mirada observando desde una pequeña abertura en la pared  a una mujer mutilada, sin piernas, arrastrándose calle abajo clamando misericordia.

Uno de los integrantes de los rebeldes del FRU se acercó hacia ella, la sonrió y mostrando un gesto aparentemente humano extendió su mano, esperanzadora le devolvió la sonrisa, pero él  comenzó a golpear su cara hasta que sus botas embarradas se tiñeron de sangre y muerte.

Siara cerró sus ojos abrazando a Thabo con una mayor entereza.

Thabo no debía percibir su miedo, ni siquiera podía mirar lo que acontecía en Freetown, ya que si lo hacía jamás podría liberarse de las sombras de los hombres, pues acabaría muriendo, o en el peor de los casos conviviendo con ellas.

Las pisadas de los rebeldes se escuchaban muy cercanas. Siara a besó Thabo en la mejilla mientras le ceñía con más fuerza.

Cinco integrantes del FRU les descubrieron en el último piso.

Uno de los hombres comenzó a reír frente a ellos, seguidamente dio la orden de aniquilarlos.

Un joven recientemente secuestrado en Fourah Bay y obligado a pertenecer a la guerrilla armada efectuó dos disparos precisos.

Los rebeldes se aproximaron a los cuerpos para comprobar que yacían sin vida.

El cuerpo de Siara aún seguía abrazando Thabo cuando el joven verdugo les separó.

El niño podía mover su mano, no había sido herido. El cabecilla sacudió su cuerpo quitándole el tul que cubría sus ojos, seguidamente le entrego un arma..

El joven le sostuvo derramando sobre su cara el agua de una de las vasijas de la casa.

Los demás integrantes habían bajado a la calle alarmados por el ruido de unos disparos.

Thabo le miró atemorizado .

El guerrillero apartó el arma de las manos del niño y volvió a cubrir sus ojos.




“En 1991 el Frente Revolucionario de Foday Sankoh (FRU) – financiado por Charles Taylor - sumió al país en un terror extremo.
Taylor apoyó  la creación del FRU en la zona fronteriza ente Liberia y Sierra Leona desde donde podía controlar la extracción de diamantes  para financiar sus propias operaciones
El FRU usualmente reclutaba niños de los poblados que atacaba pero no eran los únicos en utilizarlos, durante el conflicto de Sierra Leona los Kamajoh o milicias Mende al servicio gubernamental entrenaban a los niños que escapaban del FRU. Los Kamajoh de la etnia Mende iniciaban a las niños en la creencia de que iban a desarrollar poderes mágicos como el “juju”, una magia que les protegería de las balas de los enemigos. En el FRU manipulaban a las criaturas de forma similar además de drogarles. Para ambos la utilización de los jóvenes tenía sus ventajas: los niños acostumbrados a la violencia tenía menos miedo, comían menos, eran más fácilmente manipulables”.

(Extracto del artículo de Julio Martin Alarcón)



sábado, 12 de julio de 2014

"¡Señal Wow!"

Se habían citado frente a la entrada de un restaurante chino.

Rubén llegó quince minutos antes por lo que decidió candar su bicicleta cerca de la puerta trasera. 

  La esperaba ojeando las páginas del libro que había escogido para ella. Se evadió entre la lluvia amarilla de alguno de los párrafos que él había subrayado cuando un murmullo  en la oscuridad le sobresaltó.
 Inmediatamente abandonó la lectura atraído por un siseo constante. Sigiloso caminó hacia la puerta que se hallaba entornada. Una lamparilla de techo alumbró parcialmente su rostro proyectando enigmáticas siluetas.

Rubén permanecía apoyado sobre la fachada mientras intentaba descifrar la extraña conversación que alguien mantenía en el interior, pero los susurros se extinguieron tras el perturbador sonido de una señal de radio que se alargó durante más de setenta y dos segundos.

Un ruido ensordecedor fundió la tenue luz de la lamparilla sumiéndolo en una completa oscuridad. Paralizado escuchó de nuevo aquel siseo que se intensificaba por momentos. Rubén retrocedió unos pasos hasta esconderse detrás de unos contenedores.

El siseo inquietante se introducía en su mente con una frase repetitiva, sibilina y espeluznante. Enajenado admiró la fachada curvarse. Un ente lumínico traspaso la pared. El insólito ser sostenía envuelto en sus prolongaciones a un hombre de rasgos asiáticos.

Un temblor se apoderó del cuerpo de Rubén haciendo caer el libro que había guardado en el reverso de la cazadora. El libro cayó sobre la tapa metalizada de una vieja tartera, produciendo un sonido por impacto lo suficientemente fuerte para que aquella entidad descubriera al joven.

Su fosforescencia apenas le dejaba apreciar su fisonomía, sin embargo, sintió un frío helador cuando el ser se encontraba a un palmo de sus pies. El siseo se volvió insoportable, la cabeza le iba a reventar… “ Se abre el telón y aparece…” balbuceaba una y otra vez, “no puedo creerlo, ahora me viene a la cabeza ese puñetero chiste” se decía temblando ante la idea de no vivir para contarlo.

El frío y aquel siseo eran ya insoportables cuando de pronto el enigmático ente extendió su larga prolongación posicionándose a un milímetro de su cara: “no me mates por favor” le suplicó. En ese minuto sucedió algo aún más sorprendente…: su delgada prolongación agarró el libro colocándolo encima del hombre inconsciente, para posteriormente elevarse a gran velocidad volatizándose en las estrellas.





Se abre el telón…

Aparece un tigre en un barco, cuando de repente salta al agua y el capitán desesperado pega un tiro al aire y el tigre vuelve al barco…

Se cierra el telón…

¿Cómo se llama la película?

Mar Felino, PAM! y vino.

(Marcelino pan y vino)


domingo, 6 de julio de 2014

Fragmento de Candela.


Podía ver a través de los ojos de su mejor amiga sus más íntimos pensamientos . Deslizaba el vestido de fina seda que se ceñía a sus caderas ,  resbalando sobre las delicadas piernas de Candela mientras la  observaba desde su imaginación exuberante ,  deseando que por un solo instante volviese a mirarle de aquella manera  que desbordaba de sentimiento a cualquier hombre.  No era precisamente el viento  , ni la anticipada llegada del invierno que arremetía sin la mas mínima compasión el tormento de su místico silencio ,  ya que tampoco sus frías manos lograron proyectar el recuerdo dotado de vida , éxtasis , admiración , inquietud …

En la penumbra se hallaba un hombre frente a un cuadro inacabado, aun eran visibles sus ásperas manos  incapaces de sostener a el único aliado de su tiempo ; el pincel. Un lienzo con gruesos trazos a carboncillo   persiguiendo plasmar un boceto era lo único que observaba durante meses  , tan solo en sueños alcanzaban sus ojos a contemplarla con la misma viveza de los años que parecían eternos cuando se besaban .

Cada día se refugiaba sentado frente al primitivo caballete , bebía a pequeños sorbos el café , seguidamente abría de nuevo la caja de madera rebuscando el pincel adecuado , lo mojaba en el agua para humedecerlo , sin embargo  , se detenía cuando su mirada se tornaba melancólica , abatida , pesada ante los rasgos que difuminaron aquel día los labios de Candela , entonces ,volvía a recordarla …

"Manos" Edvard Munch



domingo, 29 de junio de 2014

Por el innegable derecho al orgasmo

Se encontraba completamente desnuda, las sabanas friccionaban sus muslos mientras sus manos se movían a un tiempo en el glorioso arte de llegar al orgasmo en sincronía con el universo, con su energía transmutable en continuo movimiento.

Cuando no podía conciliar el sueño recurría a satisfacer su placer sexual masturbándose, de este modo llegaba a un estado de relajación que poco a poco la apaciguaba en la cama.



“Deberían existir momentos inextinguibles” pensaba cada vez que estiraba las manos y los pies moviéndolas ligeramente como un ángel sobre su nube , como un oso invernando en su cueva, perezoso , disfrutando del calor de su cuerpo, refugiada de los cazadores que ambicionaban su piel.




"En la actualidad más de 70 millones de niñas y mujeres han sido víctimas de la mutilación genital femenina en África y el Yemen.

Las cifras han aumentado en Europa, Australia, Canadá y los Estados Unidos, principalmente entre los inmigrantes procedentes de África y Asia sudoccidental.

La ablación genital femenina causa daños físicos y psicológicos irreparables llegando a provocar la muerte de las jóvenes.

Infecciones del tracto urinario y aparato reproductor, piedras en la vejiga, partos complicados con una mayor posibilidad de sufrir hemorragias, coitos y menstruaciones dolorosas, susceptibilidad al contagio del VIH, hepatitis... son solamente algunas de las consecuencias de la ablación". 








sábado, 21 de junio de 2014

En Banqueting House

Al admirar las pinturas de Rubens que engalanaban el techo de Banqueting House se acordó de ella.

Abstraído en la divinidad del arte comenzó a escuchar voces cada vez más cercanas. Cuando dejó de examinar las pinturas que recubrían el techo, pudo contemplar como la sala de banquetes comenzaba a llenarse por cientos de nobles personajes ataviados con máscaras y opulentos vestidos.

 El joven arquitecto examinaba atónito su entorno, sin creer lo que sus ojos veían escuchó una dulce voz que le invitaba a tomar asiento. Confuso contempló a la bella joven que le sonreía. Su piel translúcida y sus rosadas mejillas le dejaron aún más absorto.

-     -  Perdóneme… ¿en qué año me encuentro?- preguntó inquieto.

-     -   En 1623.- Le sonrió.

-      -  No es posible, yo …

-      -  Tranquilizese.

-        -Vera… ¿ se trata de una escenificación verdad?.- la miró atemorizado.

-       - Ella le invitó al banquete.

-     -   ¿Quién es ella?.

-      -  La mujer en la que usted pensaba antes de …

El joven arquitecto resoplaba frotándose los ojos.

-        -Ella me dijo que le comunicara que su curiosidad por los mundos internos tenía sus consecuencias…

-        -Pero… no entiendo… ¿Cómo puedo regresar?.

-       - Volverá cuando ella deje de imaginarle aquí.- rio.






      

viernes, 13 de junio de 2014

El tesoro

Cuentan que hace muchos años habitaba en un lejano país del sur un intrépido y valiente pirata  llamado Media Luna.

Media Luna viajaba por todo el mundo, navegaba por los siete mares en busca de galeones perdidos, tierras e islas que conquistar. En una importante batalla en altamar perdió uno de sus ojos quedándole una cicatriz en forma de media luna, desde ese momento fue reconocido y admirado por su bravura y temeridad.

Las conocidas hazañas de Media Luna llegaron a las tierras del norte en donde el Capitán Ojos de Serpiente lideraba uno de los navíos más grandes e importantes del mar adriático. Corroído por la envidia quiso retar a Media Luna a encontrar un antiguo tesoro enterrado en Isla Tortuga, e hizo mandar un bucanero a proponerle tan suculento reto.

Media Luna aceptó y reunió a una partida de más de doscientos piratas sureños.

Rumbo a Isla Tortuga los dos capitanes soñaban con un tesoro de valor incalculable.

Transcurrieron más de dos meses con sus noches y días  interminables, con sus tormentas y tempestades, conviviendo con la locura, la ambición y la codicia hasta que se divisó tierra.

Media Luna y sus secuaces llegaron primero, ansiosos por desenterrar la fortuna tan soñada crearon grupos de partida por toda la isla, de tal forma que no quedara ningún rincón, guarida o cueva sin inspeccionar.

Ojos de Serpiente desembarcó a la segunda noche. Sigilosos los piratas del norte trazaron una emboscada.

Al alba comenzaron su ataque, millones de piedras llovían, piratas del norte y piratas del sur se enfrentaban en una larga lucha por el tesoro.

La batalla se prolongó  todo un día, con sus eternas horas. Al caer la noche solamente quedaban ochenta piratas en pie.

La desesperación y el cansancio se dibujaban en los semblantes de los hombres.

-       - ¡Capitán Ojos de Serpiente esta lucha es inútil, más de la mitad de nuestros hombres han caído!- Se aventuró a gritar Media Luna desde una de las trincheras.

-      -  ¿Y qué es lo que propones?- Preguntó Ojos de Serpiente.

-      -  ¡Abandonar esta batalla y unir a nuestros hombres para encontrar el tesoro, después lo dividiremos en partes iguales!.

Ojos de Serpiente refunfuñó y tras un largo silenció accedió.

Los ochenta piratas se reunieron creando nuevas rondas y partidas de búsqueda.
A la séptima luna uno de los bucaneros gritó:

-       - ¡Lo encontré, lo encontré!.

Los dos capitanes se aproximaron aún desafiantes, querían ser los primeros en abrir el cofre.

-       - ¡Ábralo, Ábralo!-  Vociferó Ojos de Serpiente a Media Luna.

Media Luna se dispuso a abrirlo cuando de repente Ojos de Serpiente le rodeo el cuello con su sable.

-       - ¡El tesoro me pertenece!.

Media  Luna estaba atrapado, había sido engañado.

Cegado por la envidia Ojos de Serpiente ordenó a uno de sus piratas abrir el cofre ante ellos.

-       - ¡Ahora admirarás lo que nunca será tuyo!- Exclamó riendo.

El cofre fue abierto…

Los dos piratas se asombraron al contemplar lo que anidaba en su interior.

El cofre contenía única  y exclusivamente un espejo en el que se podía leer:

“Tu autem thesaurum”. ( “Tú eres el tesoro”).




miércoles, 4 de junio de 2014

Un hombre cautivador


Cierto día se dio cuenta de que su vida era predecible, abusada por la estabilidad, una palabra que había escuchado tantas veces que le repudiaba. Él no quería convertirse en un hombre monótono, autómata, controlado por una inapelable rutina que le convirtiera en artilugio de segunda mano, en baratija de puesto de turistas de algún barrio perdido entre ungüentos de engaños, timas y algún charlatán hipócrita.

Se había convertido en añoranza lo que un día tuvo sin valorarlo, sin apreciarlo desde todos sus ángulos, sin saber detallar si quiera su cualidad más preciada.  Acababa de sufrir un desengaño , aún la amaba, quería cerrar el vínculo que le unía a aquel recuerdo.

Le costó decidir si alejarse era lo correcto pero lo hizo.

Viajó por lugares exóticos, cual peregrino acumulaba experiencias, su curiosidad insaciable le habían bautizado como el “ hombre cautivador”.  Sus hazañas y peripecias hipnotizaban a las mujeres que caían en las redes de la  carismática presencia de un cuerpo joven, curtido  en batallas salvajes, en las que la muerte , siempre plausible en sus historias las hacía enmudecer, despertando en ellas alguna clase de hechizo sexual,  una poderosa fuerza extrasensorial que ardía entre jadeantes gemidos de liberación.

Reverenciaban los pasos de un hombre solitario, una efigie que se desplazaba por la mente de las mujeres , por el dictamen de sus peticiones.